¿Cuánto dinero dedicas al año a mantener tu coche, y cuánto dedicas a mantener tu casa? Es decir, ¿cómo cuidas tu coche y cómo cuidas tu casa? O cuánto tiempo, atención, cariño… les dedicas a cada uno.
Evidentemente, si no tienes coche es un ejemplo malísimo, pero creo que la idea queda clara; lo que no queda muy claro es porqué llevamos el coche al taller por un pequeño raspón, o porqué somos tan exigentes al ir a un restaurante o a una tienda, y al llegar a nuestra propia casa nos conformamos con cualquier cosa… Al fin y al cabo decía Kahn que la casa es el lugar donde se tienen que hacer realidad nuestros sueños y aspiraciones. Y Goethe que para conocer a la gente hay que ir a su casa.
Aunque es más importante todavía que hoy en día no vivimos de la misma forma que vivían nuestros padres.No tenemos que empezar pensando qué aspecto tiene que tener nuestra casa, sobre la distribución existente, hecha pensando en la forma de vida de los años 50 (por ejemplo), y mezclando todo eso con la cocina que teníamos en la casa de la playa, y una foto sacada de una revista del pasillo de una granja de Nebraska.