Al escoger un pavimento de madera, no sólo tenemos que pensar si nos gusta el color, también en cómo es por dentro, y qué sistema queremos utilizar en la colocación.
Por fuera siempre veremos madera, pero realmente, en los pavimentos de madera, nos podemos encontrar con tres materiales diferentes:
MADERA MACIZA
Su principal ventaja es que dura toda la vida: se puede acuchillar repetidas veces (es decir: lijar y barnizar; el número depende del espesor), y aunque se degaste, siempre se ve el mismo material.
Con el tiempo puede empezar a crujir con las pisadas, ya que la madera absorbe y pierde humedad, y por tanto su tamaño varía ligeramente. Esto va en función del sistema de colocación que os explicaremos en otro artículo.
Su principal desventaja es el precio: al fin y al cabo suelen ser maderas buenas, y con gran demanda para diferentes usos.
MADERA LAMINADA (MULTICAPA)
Al ser el acabado superficial más fino, no aguantará tantos acuchillados (para ello, debe tener al menos 2,5mm). Para compensar su menor longevidad, la capa superficial suele llevar tratamientos hidrófugos, ultravioleta, endurecedores… que perderemos al acuchillar.
Es decir, el acabado es como el de una tarima maciza, trabaja mejor porque las diferentes capas de madera colocadas con las vetas cruzadas hacen que las deformaciones sean menores, y son más baratas. El problema está en que no contemos con que la hereden nuestros nietos, y que un golpe fuerte puede no tener solución más allá de la sustitución de la pieza.
SINTÉTICOS
Como en todo, hay diferentes calidades, y por tanto diferentes precios y garantías. Hasta hace poco era habitual calificar la dureza del acabado superficial por la nomenclatura AC (donde AC-1 era lo peor, AC-4 lo adecuado para viviendas, y AC-5 lo más apto para locales comerciales). Pero hoy en día, la clasificación que mejor nos orientará a la hora de elegir es la siguiente:
Clase 31 - Para uso doméstico intensivo - comercial moderado.
Clase 32 - Para uso doméstico intensivo - comercial normal.
Clase 33 - Para uso doméstico intensivo - comercial intensivo.
Clase 34 - Para uso doméstico intensivo - industrial moderado.
Clase 32 - Para uso doméstico intensivo - comercial normal.
Clase 33 - Para uso doméstico intensivo - comercial intensivo.
Clase 34 - Para uso doméstico intensivo - industrial moderado.
Hablando en general, sí que podemos decir que es más barato, y que aguanta bien los arañazos al ser el acabado superficial bastante duro. Se recomienda especialmente para zonas húmedas, de tráfico intenso, con posibilidad de mancharse (sobre todo para locales comerciales, bares…).
Su principal desventaja es que al ser un producto artificial, nos podemos olvidar de acuchillados, y por lo tanto no es una opción muy longeva. También hay que tener en cuenta que los diseños van cambiando de manera que al cabo de un tiempo nos será imposible sustituir una pieza.
Su principal desventaja es que al ser un producto artificial, nos podemos olvidar de acuchillados, y por lo tanto no es una opción muy longeva. También hay que tener en cuenta que los diseños van cambiando de manera que al cabo de un tiempo nos será imposible sustituir una pieza.
CONCLUSIÓN
Más que nada porque el primer día todos los pavimentos están muy bonitos, pero por no elegir el pavimento adecuado, un día nos podemos encontrar que en la zona de la puerta de entrada empieza a aparecer un plástico negro en el suelo que va creciendo con el tiempo… Y en ese momento tendremos que cambiar toda la tarima…
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